
Los hechos acaecidos en el medio oriente, en particular en lo que tiene que ver el conflicto con Irán, han puesto al mundo ante un inminente choque energético por el suministro del petróleo. El diario Wall Street Journal lo plantea claramente al mencionar que los efectos de una menor oferta de crudo pueden ser inminentes. Países como Corea del Sur plantean un escenario adverso ante una profundización del conflicto, que impactaría toda su cadena de transporte e industria manufacturera. El banco estadounidense Goldman Sachs considera que un escenario de guerra generalizado en medio oriente llevaría al petróleo niveles de 147 USD por barril. El banco Societé Génerále de Francia, considera que la interrupción de cadenas de producción asociadas al gas y petróleo afectaría toda la producción industrial europea, con el riesgo de generar un choque de precios a la vuelta de 12 meses. Para la Agencia Internacional de Energía, el choque actual donde confluyen la guerra en Ucrania, y el conflicto en medio oriente, podría equiparar la magnitud del embargo petrolero de los años setentas.




