
Durante la presente década el PIB per cápita ha crecido un escaso 1.2% en promedio. El FMI (2020) mencionó que temas tales como el bajo nivel de educativo, la ausencia de gobernabilidad interna, y el clima hostil con los negocios son factores determinantes. De acuerdo con el Center for Global Development temas como el deterioro de las instituciones y la calidad de la democracia terminan por tener afectos adversos sobre las posibilidades de generación de inversión, creación de empresas y formación de nuevos empleos. La OIT llama la atención sobre la informalidad económica, ya que la misma impone limitaciones para que una parte de los agentes económicos individuales tengan acceso al crédito, al ahorro formal, a la seguridad social, la educación y posibilidades de ayuda estatal directa. Esto deja unas menores posibilidades de crecimiento de la productividad al enfrentar un ambiente económico, fragmentado, y con menores posibilidades para mejoras en el estándar de vida.




