
En la jornada del 12 de junio pasado el Banco Central de Japón decidió por mayoría de su junta gobernadora elevar en 25 puntos básicos su tasa de interés de política monetaria. La junta gobernadora de Japón considera que actualmente la economía se encuentra en un período de recuperación “moderada” impulsada por unos mejores resultados empresariales, un ingreso disponible creciente y una generación de empleo estable. Por el contrario, la situación de altos precios del petróleo y de rompimiento de algunas cadenas de producción y suministro han sido bemoles en la coyuntura actual. El gobierno busca adoptar medidas que reduzcan la carga financiera de los hogares y con ello favorecer el comportamiento de la inflación. Según el BCJ las condiciones financieras son acomodaticias y permiten que los intermediarios financieros generen crédito y emisiones de bonos para apalancar al sector productivo.




