
Buena parte de los países de América Latina ha mantenido sus tasas de interés en espera de posibles presiones inflacionarias dados los efectos adversos del conflicto del medio oriente, y las predicciones de un fenómeno de “El Niño” que supere los efectos de los observados en las últimas 3 décadas al menos. En ese contexto, el Banco Central de México (BCM) redujo sus tasas de interés de política monetaria el pasado 7 de mayo. Esta decisión fue producto de una manifiesta “debilidad de la actividad económica” que podría estar afectando el desempeño general de los agentes económicos. Es estima que presiones de costos, problemas en la relación comercial con los principales socios, posibles devaluaciones del peso y problemas climáticos afecten la inflación en los próximos meses del año. El BCM mencionó que la inflación puede converger a su rango meta en el segundo trimestre de 2027.




