
El Fondo Monetario Internacional (FMI) observa que el margen de maniobra fiscal va reduciéndose en buena parte de los países del mundo. La situación fiscal exige y demanda por gasto público, por parte de la sociedad, lo cual no siempre está en línea con las posibilidades de generación de ingresos propios. Pese a que en los últimos años se han dado eventos adversos tales como choques energéticos, post pandemia y brotes inflacionarios, los déficits fiscales se han mantenido altos. De acuerdo con el FMI, esto ha llevado a una mayor emisión de deuda pública en el mundo. Conflictos internacionales, presión por gasto militar en Europa, pasivo pensional, envejecimiento de la población, desastres climáticos mas recurrentes y gasto creciente en salud, son algunos de los temas asociados. Ante una mayor emisión de deuda y unos saldos que en algunos casos superan el 100% del PIB, surge la pregunta por el gasto público en intereses de deuda, y servicio de la misma. Su peso en el presupuesto crece en participación, lo cual, reduce las posibilidades de hacer política económica con las herramientas fiscales.




