
Bajo una mirada de mediano plazo el dólar de los Estados Unidos se mantiene en general dentro de una tendencia a debilitarse. Hechos puntuales como el dato de la inflación de junio de 2026 (3.5% anual) tendrían alguna incidencia en un debilitamiento de la moneda muy recientemente; esto según un sondeo entre operadores financieros formales realizado por la agencia de noticias Reuters. Para el banco estadounidense Goldman Sachs temas tales como los diferenciales de tasas de interés de política monetaria, los flujos de inversión asociados a la Inteligencia Artificial y las tensiones geopolíticas son factores que en plazos medios podrían generar un cambio de tendencia del dólar. Incertidumbre sobre los flujos de comercio internacional, así como, el inestable conflicto de EEUU con Irán, han llevado a fuertes fluctuaciones del dólar y las principales monedas del mundo.




