
Un análisis del Fondo Monetario Internacional (FMI) muestra que históricamente la mayor apertura comercial trae como consecuencia conexa una mayor integración financiera. Los flujos de comercio, las cadenas de valor donde se integran muchos países y variadas materias primas, exigen a su vez, que los productos financieros estén a disposición de personas y empresas en diferentes monedas, con distintos perfiles de riesgo y capacidad crediticia entre otras. Una situación donde el comercio mundial se ve restringido, con aranceles, cuotas de importación, proteccionismo y menor proclividad a contar con tratados, va en contravía de estas tendencias. De acuerdo con el FMI, desde el 2024 el sistema de comercio mundial experimenta restricciones mundiales que implican incertidumbre, que se ve circunscrita en una debilidad global del dólar y un auge de inversión en la Inteligencia Artificial.



