
De acuerdo con el Banco Mundial y el FINDEX los pagos/compras por medios digitales pasaron del 34% de los adultos mayores de 15 años en 2011, a un 51% en el año 2024. Es claro que una mayor oferta de servicios financieros digitales ha sido clave para que mas porciones de la población sean sujeto de procesos de inclusión financiera. Sin duda, la pandemia marcó un punto de quiebre y una aceleración de la oferta y la demanda de servicios financieros inmediatos, móviles y no presenciales. El pico marcado en el año 2021 (53%) y medido por el Banco Mundial, parece haberse moderado en la medición del año 2024 (51%), cuando se registra menos compras digitales. Una hipótesis plausible sobre el menor uso de medios digitales tiene que ver con un aumento durante la pandemia, impulsado por la implementación de programas de transferencias monetarias no condicionadas, entregadas por los gobiernos en una situación de urgencia económica. Una vez termina la pandemia y muchos de estos programas concluyen, un grupo de usuarios deja de usar productos digitales y quizás retorna al uso del efectivo para sus transacciones.







