
El Banco Mundial en su reporte de perspectivas económicas del 2026 considera que el sector externo de América Latina han pasado el episodio de tensiones comerciales internacionales con relativa tranquilidad. Una demanda interna creciente que impulsó el consumo, fue una razón del crecimiento de las importaciones. Adicionalmente, el proceso de apreciación de las monedas conllevó un incentivo en precios para incrementar su demanda. Esto no obsta para decir que la región tuvo un comportamiento aceptable en materia exportadora. De acuerdo con CEPAL y Banco Mundial es claro que el dinamismo del consumo interno puede moderarse en el año 2026. En ese sentido, el equilibrio comercial puede ser frágil y con unos riesgos que se califican de “moderados”. El superávit comercial de la región en 2025 habría sido del 0.5% del PIB. El mismo en 2026 podría alcanzar el 1% si la dinámica exportadora se mantiene y la tendencia de las de demanda por importaciones se reduce.




